Killiam.
El dolor en mi pecho aumenta amaneando con partirlo en dos quiero gritar, quiero arrancarme el corazón para no sentir tanto dolor, tanta desesperación el sentimiento es agobiante y asfixiante. Lo perdí, lo dejé en medio de llamas infernales que calcinaban todo a su alrededor, no debía dejarlo. Me reprocho el haberlo obedecido, ¿por qué no luche con más ganas para quedarme a su lado?
Entonces ese anhelado grito se construye en mi garganta y lo dejo salir, grito con tal desesperación que mi garganta arde grito más fuerte cuando intento percibirlo a través de nuestro vinculo y lo único que encuentro es un absoluto y total, grito de...