Cian.
Las paredes de roca fría que nos rodean las he visto tantas veces ya que no me sorprende en lo absoluto la energía que se desprenden de ellas, a diferencia de la bruja que camina a mi lado. Alice tiene los ojos abiertos como platos y es evidente que esto la abruma.
Al llegar al extremo del pasillo que nos separa del poblado donde vive Maggy. Me detengo, a partir de este momento tenemos que ser muy cuidadosos, la mayoría de los pobladores son brujas con alto control de la magia y todos desean verme muerto gracias a mi última vez aquí y, por si fuera poco, tienen energía...