Keller.
La oscuridad de la noche nos rodea cuando vuelvo a materializarme en mitad del Edén muerto. La loba se levanta de inmediato mostrando sus afilados colmillos en mi dirección mientras sostengo a Lexie entre mis brazos. El protector a mis pies, sus ojos cerrados y la expresión rendida y sumisa que lleva me da tanto asco que en un acto de ira pateo su cuerpo enviándolo varios metros lejos de mí.
Su cuerpo impacta contra uno de los troncos negros y cae al suelo con estrepito, pongo los ojos en blanco cuando su mirada dorada busca la mía y no veo más que sumisión y admiración.
— Ve a...