Lexie.
El tacto suave de sus manos me despierta, las suaves yemas de los dedos de Killiam acarician el centro de mi espalda de arriba abajo y de regreso, giro mi rostro para verle y una media sonrisa se dibuja en sus labios rojos, sus ojos azules me ven con intensidad
– Hola – murmura en voz baja
– Hola – humedezco mis labios y continuo – ¿hace cuánto estas despierto? – su sonrisa se ensancha
– Dormí demasiado Lex, no necesito dormir – suspiro al escuchar eso, lo ha dicho varias veces.
Me giro para quedar tendida de lado junto a él, acomodo mi cabeza sobre mis manos y...