Me muevo con rapidez hasta quedar frente a él, sus ojos me ven con diversión y precaución al mismo tiempo, desde que conozco a Cian debo decir que su personalidad juguetona e infantil hasta cierto punto me pone de los nervios, no tengo paciencia para su jueguitos al menos no cuando se juegan con sus reglas, por desgracia este es mi juego, no el suyo.
— no desvíes la mirada, ni te muevas
Entro en su cabeza con un parpadeo y comienzo la búsqueda de esos recuerdos que me negó con su sangre, pero que simplemente por mas magia, poder o lo que sea que cree que pueda hacer, ocultarlos...