– Cian, voy a dejarte beber pero tienes que – no la dejo terminar en cuanto dice que va a dejarme hacerlo, me abalanzo sobre ella y clavo mis colmillos en su cuello, la escucho jadear y gemir de dolor.
La sensación que inunda mi cuerpo cuando la sangre entra en contacto con mis labios es apabullante, cierro mis ojos y disfruto del placer que inunda cuando la sangre baja por mi garganta y con ella la magia, que poco a poco mi cuerpo va absorbiendo.
– Cian – jadea una vez más Maggy en mis brazos pero la ignoro, necesito saciar la sed que siento por su sangre, por...