Podría haber dicho «no», por lo que debía ser la centésima vez desde que había conocido a Harry. Podría haberle dicho que tenía sed y que dejara de actuar así, pero sinceramente me gustaba ese pervertido, y yo le gustaba a él. Sabía que no me haría más daño, y me había demostrado en repetidas ocasiones que se esforzaba por mí; y para ser completamente sincera, eso era lo único que realmente quería de él. No necesitaba a alguien que se limitara a ser «amable», necesitaba a alguien que quisiera tenerme, no utilizarme. Harry había querido usarme al principio, pero cambió y para bien.
Podría haberle dicho que quería esperar,...