Shock, eso fue, un maldito puñetazo
directo al corazón. No sabía que hacer o
decir y era como si me hubiera colapsado.
Sentía dos partes de mí buburjeando, la
que quería avalanzarse sobre ella como
en la escena de "la maldita lisiada" en la
telenovela María la del Barrio.
Otra parte de mí sentía que se iba a
derrumbar al instante y esas dos opciones comenzaron una lucha interna hasta que ganó la segunda parte.
Ignacio se separó al instante
- ¡¿Pero a ti que te pasa?!- y al girarse me vió.- Franchesca escuchame yo no he sido ella...
Pero yo me había ido, cerré la puerta y
comencé a...