Aquí estoy yo,enfrente de la casa de
Javier, el plan es simplemente pillarles, no sé sinceramente porque me he prestado a hacerlo pero no hay marcha atrás.
Son las 17:15 he llegado un poco tarde porque me ha costado un pelín convencer al segurata que custodia la casa, de que soy una compañera que quiere hacer un trabajo y no una ladrona que viene a allanar su propiedad.
La casa de los embajadores italianos es
grande,espaciosa y tiene un gran olor
a flores (alomojor les mola el tema de la
botánica) y cuando me iba a acercar un
poco más para inspeccionar,escuché los
primeros gemidos que venían de la planta de arriba.
Subí poco a poco las escaleras,para no
ser descubierta y cuando abrí la puerta
no me encontré a Javiery a Javiera sino a un señor que parecía estar pasándoIsiso muy bien con la que parecía la criada.
Ella pegó un grito tan alto que creo que cien kilómetros a la redonda la hubieran oído.
-¡Lo siento muchísimo ,perdón , pensaba que está era la habitación de Javier, lo siento!-La vergüenza que yo sentía en esos momentos era tan grande que dudo que mi cuerpo pudiera soportarla un segundo más.
La vida se había vengado de mi, el universo me odio,he intentado ser mala y me ha salido el tiro por la culata.
Javiersalió de la habitación de enfrente a toda prisa.
-¡Lo siento,lo siento, lo siento!- Tenía
puesta una camisa y unas bermudas de
baño que le quedaban estupendamente
bien.
Su cara no era rabia, ni confusión,
simplemente resignación. No parecía que hubiera estado haciendo nada sospechoso
-El que debe disculparse soy yo, siento que hayas tenido que ver eso.
Estaba bastante confusa, no tenía ni idea de lo que acababa de ver, dos miembros del servicio acostandose no le encuentro el problema.
-¿qué he visto? Sólo son dos miembros del servicio haciéndolo en...
-Siento que hayas tenido que ver a mi
padre tirarse a la criada.-Vale eso sí que
no me lo esperaba.
- No sabía que tus padres estuviesen
divorciados
El sonrió en una especie de mueca triste
-Y no lo estan, mi madre no sabe nada ella, piensa que los lunes a las cinco de la tarde mi padre viene a adelantar trabajo desde casa cuando realidad viene a follarse a una chica del servicio.
-Pero Javiera......-dije para mis adentros
-Con que has venido para comprobar si
estaba con Javira .- levantó una ceja y me lanzo una media sonrisa que hizo que el corazón se me acelerara-La
pobrecilla está tan desesperada por que se lo vuelva a hacer que se ha inventado que habíamos quedado hoy ¿adivino?
Es demasiado listo, es como el malo
de una peli en la que haga lo que haga
el protagonista él siempre gana y se
adelanta sus movimientos.
Decidí armarme de valor
-Sí. ¿De verdad habíais quedado?
Parece que no se esperaba mi sinceridad pero sin perder su preciosa sonrisa se aproximó a mí.
-Nunca repito dos veces con la misma
chica nunca lo he hecho y nunca lo haré.
-Siempre hay una primera vez para todo- ¡Por que he tenido que decir eso!
Soltó una preciosa carcajada y se acercó más a mi de manera que sus labios y los míos quedaron a escasos milímetros.
-Ni si quiera tu me gustas tanto como para repetir
Esas palabras me dolieron no se por
que,tal vez fueron un puñetazo a mi
orgullo pero sentí una punzada en el
pecho.
-Tu no me gustas como para hacerlo una vez osea que dos imaginate.
-¿Te tengo que recordar tus gemidos del
otro día?
Me da demasiada vergüenza recordar eso y sobre todo saber que estuve a muy poco de dejar que siguiera.
-¿Tengo que recordarte los tuyos después de que me marchara?
-¿Estuviste escuchando como me masturbaba?- posó sus labios en mi oreja-¿Eso te ponía? No hace falta que respondas se que si como también se que te has enterado de que Javiera le comentó a Sarah que dije tu nombre mientras me la tiraba.
Me quedé de hielo,no sabía que decir
¿acaso era Dios? Parecera broma pero yo me empezaba a plantear esa posiblidad.
-¿Sin palabras?
Odiaba esa mirada de superioridad con
toda mi alma,estaba confiado,sabía que
no tenía ni la más remota idea de que
decirle y eso le hacia sentirse como
una especie de divinidad superior a la
humanidad.
-Pues para no gustarte pasas bastante
tiempo pensando en mí teniendo en
cuenta que no podías sacarme de tu
pequeña cabeza ya que el subconsciente te fallo y me nombraste en pleno sexo con otra chica.-¡BOOM!Responde a eso italianini, baile de la victoria interior.
Le pilló por sorpresa yo lo sabía y me hubiera encantado saber su respuesta si no fuera por el grito que retumbo por la casa
-¡Javierven aquí ahora mismo!.-
Me miró con resignación
-Quedate aquí
Pero en cuanto se separó de mi decidí
seguirlo. Bajó al salón donde su padre lo esperaba al lado de la mujer con la que le había pillado al cual le estaba dando un masaje con una mirada divertida en el rostro.
- Que te tengo dicho sobre traerte chicas a la hora en la que estoy con Hillary.
El señor Lexth se parecía a Javiercon veinte años más,mismo ojos mieles y el mismo pelo castaño.
- Lo siento no volverá a pasar
-Cariño no te fíes,hoy casi me da una
taquicardia cuando esa niñita nos ha
interrumpido creía que era la vieja de tu mamá
Una mueca de dolor cruzó el rostro de
Javier. No entiendo como consiente
que llamen eso a su madre si fuera mi
situación ya la habría estampanado el
jarrón tan feo que había en una mesa
-Cuando te des cuenta de que sólo eres su puta quiero estar en primera fila para ver tu cara. No tienes ni mitad de clase que mi madre tu sólo te cepillas a mi padre a cambio de un extra en tu trabajo de mierda.
-¡Basta! Javierentiendo que te traigas
chicas para mantener relaciones sexuales pero sabes que los lunes no puedes por lo tanto por eso y como has tratado a Hilary estás castigado sin salir un mes.
Agazapada en las escaleras no pude
evitar salir en su defensa, la culpa me
consumía,al final yo había llegado pronto aposta, pero mala suerte para mi que al levantarme me tropecé y caí por las escaleras.
-¿Que se supone que haces?.- Javiercorrió a ayudarme a levantarme
Le ignore
-Señor Lexth soy Isidora Walls y venía
a hacer un trabajo con su hijo, Javierme advirtió que sólo podía a partir de las siete pero me adelanté y....por favor no le castigue no es su culpa.
-Cállate la boca-volvió a decirme entre
dientes
- Estoy intentado salvarte el culo
El señor Lexth se levantó y se aproximo a mí. Me lanzó una mirada lasciva y se mojó los labios mientras posaba su vista en mi escote
- Esa caída ha tenido que dolerte sobre todo a una preciosidad como tú ¿puedo ofrecerte algo un té un café?
- No gracias,sólo quería dejar claro que la culpa no ha sido de su hijo sino...
- No te preocupes querida-posó la mano
en mi cadera.- Javierte perdono el
castigo.
- Isidora es mejor que te marches.- Javierdetrás de mi parecía estar notando las intenciones de su padre.
Asenti
-Ha sido un placer señor Lexth
-El placer es mío querida.
Y tan rápido como entre salí de aquella
casa.