Xander me pidió que me acercara, mientras me guiaba hacia el cuarto de baño.
Me abrazó por la espalda a la vez que el agua caía sobre nuestros cuerpos cansados, podía sentirlo junto a mí. Su cálida piel arropó la mía con la ternura más pura, sus dedos recorrieron mi columna y su boca dejó un reguero de besos en mi cuello.
Cerré mis ojos y me entregué a la deliciosa caricia que su mano le proporcionaba a mis senos. Me giré tratando de ser lo más sensual posible, él tomó mi rostro entre sus manos y atrapó mi boca con la suya, colmándome de la dulzura que emanaba de...