No podía creer lo que hice. En medio de una borrachera di ese paso tan importante, con el que tantas mujeres sueñan. El día más hermoso y perfecto de sus vidas. Yo lo tomé a la ligera, por impulso, por un capricho absurdo. Me dejé llevar por la rabia y la impotencia. Me dejé cegar por los celos.
Me sentí ruin y malvada por usar a Matías. Él se convirtió en una víctima inocente dentro de mi despiadado juego. Lo hice para vengarme de Xander, sin tener claro si a él le afectaba lo que yo hiciera o dejara de hacer.
Matías me amaba y yo… ni siquiera sabía lo...