Salí de la habitación duchado y vestido, ya eran las once de la noche y todo el mundo estaba bastante borracho. Mis hermanos jugaban a las fuerzas con Logan y Luke. Los enanos estaban dormidos con mamá, mi padre ya estaba con nosotros y las Petrova estaban bastante tranquilas.
—¡Hey! ¿Vas a algún lado? – preguntó mi hermano el metiche.
—¡Eh! Bueno, voy a ver a alguien – Ethan levantó una ceja y sonrió.
—¿Una última cana al aire? Antes de la boda, digo – que idiota es.
—¡No Ethan! No voy a engañar a Sonya y si quisiera; que no es el caso, lo haría con cierta pelirroja que...