Chapter 4 El Show.

Chapter 4 El Show.

La puerta se abrió y yo temblé, todo mi cuerpo hormigueaba y eso, no era buena señal porque de comenzar a zumbarme los oídos caería en una crisis de pánico; algo que pensé había superado... pero, me sentía igual ya me falta el aire y tenía las manos sudorosas.

De pronto un aroma conocido llamó mi atención y caí al piso tumbado por un par de huracanes que me sacaron de mi estado de casi pánico, mis hermanos menores gritaban mi nombre:

—¡Nap, Nap, Naaaaap llegasteeeee! - Besos y abrazos de parte de mis enanos favoritos. ¡Me sentía en la gloria!

—¡ Holaaaa enanos! ¿Cómo están? Dios están gigantescos ¡cómo han crecidooo, ajjajajajaj! ¡No Deténganse, deténganse! - y me giré para quedar sobre ellos y hacerles cosquillas. ¡Ja! De eso soy el terror.

— ¡Stella, Steven, por Dios dejen a su hermano ya por favor! Y suban a su cuarto que vamos a conversar los mayores – dijo mi madre y su expresión pasó de psicópata asesina a la de una simple madre dolida y decepcionada por un hijo, si me preguntan prefería la cara de asesina. Los chicos se levantan y me abrazan de nuevo fueron caminando como soldaditos subiendo las escaleras que dan al piso de arriba. Mi madre no me mira, solo me dice: —¡Acércate Napoleón y toma asiento por favor! - me acerco, no me abraza, primera daga directo a mi ya destrozado corazón.

— ¡Nap, bienvenido hermanito! - Dom me abrazó muy fuerte, lo amo demasiado casi con locura. Él se ha enfrentado a todo por mi junto Nathalie que también quiere asesinarme por como esta mirándome...

— ¡Te extrañé mucho! - ¡Oh no! Estaba llorando, me volvió a abrazar y sollozó no lo resistí mis lágrimas caían solas y me aferré a él como si de mi vida se tratara.

— ¡Tranquilo amigo, todo va a estar bien! - le dije, trate de sonreír y me salió una mueca, luego sentí un estrujón más fuerte del otro lado, en mi espalda; esa persona también sollozó y lloramos como niños, recuerdo cuando madre castigaba a Ethan porque era terrible, Dom y yo pasábamos la noche acostados frente a su puerta con los dedos de las manos metidos por la rendija inferior para que no se sintiera solo. El no era ni es débil pero, padece desde pequeño, un síndrome de hiperactividad agresivo y es diabético. Eso ultimo nos ha causado los peores sustos, más no importa porque ¡Igual nos hemos amado mucho, vamos! Son mis hermanos y no los voy a dejar solos nunca, siempre nos tendremos.

— ¿Lindura? ¿Estás llorando? Ya te volviste maricón? ¡Ya sabía que era cuestión de tiempo jajajajaja!

— ¡Ah cállate y limpia tus lagrimones amorcito! ¡Que el mariquita eres tú jejejeje! – y nos comenzamos a pegar puñetazos suaves entre nosotros.

— ¡Ay por favor! Dejen la testosterona para otro día. ¿Si? Se ven ridículos, hombres ¡puaj! - dijo Danielle, nos miramos los tres y nos echamos a reír porque ella siempre nos separa pero, es que siempre quiere ser el centro de atracción, cada uno se fue sentando entonces la miré y ¡Wow estaba más preciosa que nunca! Vino hacia mí y corrió a abrazarme, disfruté tanto ese abrazo que no me había fijado en Nathalie que estaba esperando con su labio inferior entre los dientes y esos ojazos iguales a los míos llenos de lágrimas, entonces estire mi brazo derecho y se lanzó encima para romper a llorar, llamarme idiota y decirme que me odiaba pero que me amaba tanto que me perdonaba, porque el bebé iba a ser una nena inteligente y hermosa como su tía.

— ¡Gracias mi amor, por perdonarme! Te juro que no se lo que pasó, ¡no se de verdad! Perdóname, perdónenme... - todo eso lo dije llorando, cada vez que llego a casa todo es risas y alegría, fiesta y felicidad. Hoy todo es llanto y dolor.

Me siento la persona más horrible de este mundo.

— ¡Esta bien chicas! Se acabó el momento dramático, Napoleón hijo bienvenido a casa y por favor ya siéntate que tenemos un tema que dialogar y errores que enmendar - me dijo el hombre más maravilloso y que más amo en este mundo, el dueño de mis días y mi felicidad.

De quien ahora soy yo el dueño de su tristeza. ¡Puaj soy una mierda! Me acerqué y entonces todo sucedió muy rápido, de pronto sentí un puñetazo en la cara y dolor ¡Aaaauch! mucho dolor en el pecho, el padre de Sonya me golpeó tan fuerte que sangraba a chorros de la boca y la nariz estaba sobre mi y no me había percatado que estaba en el suelo, Dom no lo podía apartar, todas las mujeres gritaban y de pronto alguien lo levanto y me lo sacó de encima, mas gritos y un no, no, por favor lo va amatar.

Era mi padre que dentro de mi atontamiento pude ver que le propinaba a papá Cabaliery ¡una golpiza...¡ ¡Oh Dios ahora si me pudriré en la cárcel porque si lo asesina no dejaré que se lo lleven! Dom trataba de quitar a padre de encima del sr Cabaliery que no recuerdo su nombre Ethan también con las chicas ¡Era todo un caos! Mi-er-da

— ¡Duncan McCarthy basta ya, termina el espectáculo y lo digo en serio! - ¡Oh no! Va a arder Troya en esta casa... madre no grita ¡Y está furiosa! Padre se levantó y creo que quedo peor el pobre hombre que yo.

— ¡No se te ocurra volver a golpear a mi hijo porque te voy a matar hijo de put...!

— ¡Duncan! – gritó mi madre.

— ¡Ese desgraciado embarazó a mi bebé! Lo quiero matar así como usted desea hacer conmigo - toda la sala quedo en silencio, incomodo, muuuyyy incómodo.

— ¡Ejem! Con el respeto que usted merece sr Cabaliery, para que exista un embarazo deben tener sexo dos: hombre y mujer. Y ya Sonya es mayor de edad - ¡Ja! Toma papi Cabaliery, yo no lo hice solo.

—¡Él la violó! ¡Estoy seguro y lo voy a denunciar! - ¿Queee? ¿ Qué yo qué? ¡¿Se volvió loco?!

— ¡Jajajajasj mi señor! No creo que con el porte de mi amorcito le falten chicas que se le metan en la cama...

— ¡Ethan! - regañó madre

— ¡Vamos Má! Lo que dice este tipo es una locura además mira la cara de ella no es precisamente una inocente... – Dom le tapó la boca y lo arrastró hacia la otra sala. Solo escuche: ¿estás loco? ¡ya las cosas están bastante ardidas! Por favor cierra el pico ¡No seas estúpido! Mi madre ofreció las disculpas pertinentes por el comportamiento de la lindura y seguimos tensos.

— No papá Napoleón no me obligó a nada, por favor no lo ofendas y no lo vuelvas a golpear – y con eso caí a sus pies ¿ya les dije que la amo como un loco? ¿No? ¡Pues sip! ¡lo hago! Me tiene en sus manos.

Vi pasar a mis hermanos hacia la cocina y entonces ahí estaba ella, mi otra madre que tapó su boca con una mano ahogando un sollozo también ¿En serio todos lloran en ésta casa?

— ¡Mi niño! ¡Mi príncipe! ¡Mi adorado hijo! – dijo Nana y me derretí, de inmediato fui, la abracé y la levanté para darle muchos besos, no podía hablar, si abría la boca lloraría como nena.

—¡Hey! ¿ese no era yo? ¡Claro! Como yo no embarace a nadie. – y abrió los ojos, asombrado y sabiendo que metió la pata hasta el fondo, todos lo miraron y Ethan dijo: — ¿Na, nana ti… tienes algo de comida? estoy hambriento ¡Sin gluten por favor! – miraba a madre con pánico, y Nana le respondió:

— ¡Claro! Mi otro príncipe, vamos... y tú ven también para lavarte esa cara que tienes sangre hasta en la ropa. ¡Espero que el otro haya quedado peor! – Ethan se rió y corrió a la cocina, yo fui con Nana.

— ¡Dios! ¿Se estudia para ser así de idiota? ¿O te sale natural? Ethan eres una máquina de decir estupideces, entiende que las cosas están bastante mal para que tu sigas...

—¡Uy, ya! Amigo relájate y respira por favor, no seas tan serio porque de nada te servirá, no conmigo, además la vieja cacatúa estirada mira con asco a todo el mundo y parece que siempre esta oliendo porquería...

— ¡Eethaaan! - ¡Oh nooo padre! Ahora si moriremos todos... ¡Corran por sus vidas!

— Es mejor que te moderes al hablar amigo, sino tu madre te castigará de por vida... - ¿Qué? ¿En serio? ¿Acaba de decir eso riéndose?

¿Dónde está mi padre?

¿Quién se lo llevó?

¡Devuélvanme a mi padre!

— Y en cuanto a ti amigo mío, debemos hablar en privado, quiero decir cuando tú novia, su padre maricón y la vieja cacatúa se larguen. - ¡Oh my God! ¿En serio Ethan es hijo de mi tío y no de mi padre? Rompimos en carcajadas y... Auch! Duele, duele, duele.

— ¡Nana dueleee! ¡Auuuch! - me limpió la nariz y la boca. Me mato quiero decir.

— Quítate ese suéter que está lleno de sangre - ¡Lástima! Es mi favorito. Me estaba quitando el suéter cuando escuche a Ethan decir:

— ¡Fuiuuuu hermanito pareces una muralla!

— ¿Qué? Por favor solo estoy en forma - le dije. — Tú también estas en forma. – y era cierto.

— ¡Nooo! Dom y yo estamos en forma, tú hermanito estás como una bestia ¡mira ese torso! ¡Wow! – exclamó, silbo y se contoneó lanzándome algunos besos.

—¡Jajajaja! Así era yo con veintiún años príncipes, mi torso era muy grueso – dijo mi padre. Y bueno eso de príncipes.

Siempre nos han dicho así, o amores, o tesoros o bebes... pero en general somos sus campeones y pase lo que pase no nos deja de besar, a mí no me importa pero a Ethan y a Dom si, se ponen tensos y es divertido.

— ¿Era? - Dijimos al unísono.

— Bueno ya no tengo tantos músculos definidos como Nap pero conservo algunos – todos reímos y nos interrumpió mi novia que no me ama.

— ¿Quieren salir y dejarse de tonterías? ¡Dios! Ethan estás castigado hasta nuevo aviso – dijo mi madre. — ¡Y tú! – Me asusté y me encogí — Ponte una camiseta y vamos a arreglar este problema de una vez por todas, me siento estresada con esta gente en mi casa, necesito que se vayan para poder hablar con mi hijo – su voz se quebró pero aun así guardo la compostura.

—¡Mamá perdóname! – Levantó la mano en señal de alto, no me podía callar — Ma háblame por favor, no soporto que me ignores castígame así mira: pégame con esto (con la paleta de revolver sopa) pero no me ignores mami eso me duele mucho más – no sabía que había empezado a llorar.

— ¿Ignorarte? No te ignoro tesoro, yo quiero abrazarte y mimarte como siempre, como a todos pero, debemos arreglar este desorden, para que esta gente se largue de mi casa ¿Entiendes? No- las - so- por- to. – me quedé de piedra, si me ama, ¡Mi madre me ama!

— ¡Soy el culpable Ma! - dije con voz cansina, esto es duro para mí.

— ¡Claro que tú eres culpable! ¡Tú y solo tú te la cogiste amigo! Ahora salgan todos - ¡me morí! ¿Mi madre dijo eso? Mi madre no es insolente ¡Ella no dice esas cosas! ¿qué le paso a mi familia?

Tenía las manos en la cabeza, quería halarme el cabello hasta arrancarlo de raíz mi padre me pasó el brazo por los hombros y Ethan me entregó una camiseta, Dom por su parte terminó de limpiar las heridas y me dio dos palmadas en la espalda.

— ¡Vamos! – dijo padre. — ¡Hay que resolver un conflicto y Stella está furiosa con todos nosotros! Dios y se ve sexy cuando se enoja. - ¿en serio? ¡Maldición papá está irreconocible!

— ¡Papá!- gritamos todos al mismo tiempo con cara de asco.

— ¡Ay por favor chicos ya somos adultos! Podemos hablar de ciertos temas...

— ¡Eeeehh no lo creo Pa! - dijo Ethan y lo apoyo. Dom solo asintió con la cabeza, con los ojos desorbitados.

Y salimos a la sala...

— ¡Ooohh vaya! Nos honran con su presencia, pues muchas gracias por desechar un tema de tanta importancia como es la irresponsabilidad de SU hijo al dejar embarazada a mi pequeña - ¿dijo la señora... Cacatúa? ¡Oh Dios! ¿Cuál es su nombre?

— No desechamos nada Do-ña, no sea dramática; estábamos limpiando la cara de MI hijo porque SU esposo lo golpeó - Ladró mi padre que ya se estaba enojando otra vez.

— ¡Y lo volvería a hacer! Porque estoy seguro que SU hijo la obligó o la sedujo con alguna artimaña. - se defendió el viejo Cabaliery.

— Si lo intenta siquiera tocar lo voy a... - no lo deje terminar.

—Tranquilo Pa, el caballero está en su derecho, está defendiendo a su hija. - dije y mi voz sonó quebrada y mi papá me abrazo muy fuerte, cuanto lo amo pero esto lo voy a pagar caro ¡Lo sé!

— ¡Uhjum! lo siento hermanito pero como dijo mi hermosa y amada madre, para que resulte un embarazo debe haber una pareja, es decir; son dos responsables. ¿Sabes? - dijo Ethan, lo adoro porque no se calla nunca.

— ¡Mi hija es una niña! - dijo la Sra... Cabaliery.

— ¡Mi hijo también tiene veintiún años do-ña, así que igual que Sonya es un niño! - ¡ladró mi madre furiosa, wow! ¡Que protectora! ¡Ja! ¡Toma, do-ña serpiente!

— Mamá, Papá tranquilos me voy a hacer cargo del embarazo de Sonya y estaremos bien...

—¿Qué? - escuche tres voces. ¡Oh ooohh! Los Cabaliery.

—¡No peque! Lo siento ese bebé necesita un hogar. - me dijo padre con cara de tristeza y allí entendí todo ¡Diossss no puede ser! ¡No,no, no!

— ¿Para cuándo es la boda? - preguntó la madre Cabaliery...

— ¿Boda? - preguntamos Nat, Dom y yo al mismo tiempo...

— ¡Y tiene que ser pronto antes que se le note! - volvió a hablar la Sra. Cabaliery, mi-er-da mi padre está de acuerdo. No pa, por favor...

— ¡No! - gritó Nat.

— Debe haber otra manera padre por favor, otra opción. - suplicó Dom.

— ¿Cómo saben que el bebe es de Nap? – preguntó Ethan recostado a la puerta del recibidor, el papá de Sonya se levantó para encarar a Ethan y Dom saltó como un tigre.

— Si le toca un cabello a Ethan olvido mi educación y le doy una golpiza señor Cabaliery, es mejor que guarde la compostura – me encanta mi hermano Dom, es un caballero siempre aunque esté molesto. Madre lo miró y Padre con un gesto la detuvo, ella obedeció.

— ¡Groseros es lo que son, insolentes! – gritó la Sra. Cabaliery. — Voy a denunciar ahora mismo a ese delincuente que ¡prácticamente violó a mi hija! - ¿Yoooo?

— ¡Cálmate mamá! Por favor cálmense todos, ya les dije que Napoleón no me obligó a nada, lo hice porque quise; lo quisimos ¡y ya! – la amo, me tiene loco, es mi amor.

— ¡Cálmate mi niña estas alterada y eso no te hace bien!- Casi llora la Sra.

¿Ya dije que no me agrada?

— ¡No madre! Tú me alteras ya soy mayor de edad y puedo decidir sola. - ¿Ya dije que estoy enamorado de esa chica?

— ¡Lo siento preciosa! Pero se van a casar y no pienso dar más opciones, Napoleón lo sabe – le aclaró padre y ella me miró como buscando algo que no consiguió porque yo iba a obedecer a mi padre y mi expresión se lo dijo todo.

—¡Fecha! – dijo papá Cabaliery.

— ¡Quince días! – dijo mamá Cabaliery, Sonya tapó su carita y yo la quiero abrazar... y desvestir. ¡Oh no!! Mi cuerpo me traiciona de nuevo.

— ¡En quince días no se planea una boda! - dijo Sonya.

— ¡Pues, cariño tendrá que ser; si no quieres casarte panzona y ser el hazmerreír de la sociedad! – le gritó su madre, y había veneno en esas palabras para envolver y regalar ¡No me agrada esa Sra., ya lo dije!

—¡Silencio! – gritó Duncan McCarthy. — ¡Me importa una mierda si se casan el día del maldito parto! – ladró mi padre, mientras la vieja brincaba en su lugar ¡uff si que estaba enojado!

— ¡Duncan! ¡Por amor de Dios no seas grosero! – le dijo mamá.

—No me vengas con esas Stella, a mí solo me interesa que la criatura tenga un hogar y no su protocolo de mierda – concluyó padre y la sala quedó en un silencio tan incómodo que solo se escuchó el jadeo de la mamá de Sonya quien puso su mano en el corazón y cuando iba a hablar... Mi hermanito bocón la interrumpió diciendo:

— Yo no me casaría; ellos solo quieren plata Papá ¡Indemnízalos y ya! – mi madre se levantó de golpe al ver la expresión de horror de los padres de mi novia.

— ¡Ethan Marcus Huckson a tu habitación! – lo señaló con el dedo de forma amenazante....

— Pero mamá... - empezó a decir.

— ¡A -tu-ha-bi-ta-ción! Castigado un mes - ¡Uy! Mamá miró a padre y... ¡Oh no! ¿Estaba sonriendo? Madre va a asesinarlo…

— ¡Y tú! – Lo señaló — Deja de celebrarle a Et todo Duncan ¡por Dios, es una falta de respeto! - puso las manos en jarras y volteo — ¿Aún estás aquí Ethan? - lo regañó.

— Solo quiero saber la fecha de la boda, y sí estoy castigado no puedo ir - la miró con ojos de inocencia y ella dio un paso adelante lo que él aprovechó para correr como bala y evitar que madre lo alcanzara.

— ¡Cálmate mamá por favor! – le dijo Nathalie.

— ¡No sé qué hacer con Ethan! Tiene demasiada energía y me agota ¡Uff! – madre se abrazó a mi hermana y cerró los ojos cansada.

— Lo podría ingresar a algún Sanatorio por ejemplo… - soltó mamá Cabaliery ¡Oh Dios no sabe lo que hizo! Todos nos miramos preocupados...

— ¿Disculpe? ¿ Qué fue lo que dijo? - ladró con las manos en puños lista para tirar a matar.

— Que lo remita... – empezó decir pero madre saltó encima de la vieja Cacatúa, a Dios gracias yo fui más rápido en impedirlo, la tomé de la cintura y la pegue a mí.

— ¡Laaargooo! Si no van a poner la fecha de la puta boda, los quiero fuera de mi casa... ¡Ahora mismo! - mi madre lanzo dos puñetazos y no los acertó gracias a Dios, la Sra. Cabaliery se abanicaba para no desmayarse — No tengo nada en contra de ti pequeña porque sé que mi hijo se comportó como todo un cerdo al no cuidarte, pero tu madre me acaba de dar en la mía llamando a mi chiquito loco y eso... ¡no lo soporto! - vociferó Stella Lee, tomada por la ira al sentirse ofendida. ¡Sip! Mi madre es una leona cuando se trata de sus hijos ¡lo sep!

— ¿Ves mamá, por qué no puedes simplemente quedarte callada y dejar que papito hable? ¡Nunca controlas tu boca! - rompió a llorar mi preciosa acto en el que mi corazón se rompió y solté a mi madre para ir hasta donde se encontraba y la abracé, la arrullé y ella se apretó contra mí, quedando tan pegadita que mi cuerpo traicionero reacciono de nuevo. Quería tenerla, la deseaba y ese abrazo, no ayudaba a tranquilizarme.

— ¡Shit ssssshhh! Ya hermosa tranquilízate por favor, deja ya de llorar que me vuelves loco – le susurré y ella levantó la cara, se puso de puntillas y me beso dulce, húmedo y delicioso ¡Mierda! ¡Ahora estoy excitado! Pasé las manos por su espalda y ella tembló, se estremeció ¡Oh Dios que rico huele!

—¡Ejem, ejem! - Un carraspeo inoportuno ¿o fue todo lo contrario? — Dejemos las muestras de afecto para otra ocasión - dijo papá Cabaliery. Me recompuse y mi hombría también, ¡sip! Soy un caballero — Es mejor que nos vallamos ahora para que ustedes puedan llegar a un acuerdo y discutir el caso de los chicos. Yo propongo la boda en mes y medio, pero solo es la propuesta de mi familia - miró a mamá Cabaliery esperando que no hablase, y entonces prosiguió... — También podemos vernos mañana y sentarnos los mayores a conversar sin interrupciones ni chicos. ¿Les parece ese método? ¿Les complace Sr. y Sra. McCarthy? Que todo sea en beneficio de nuestro futuro nieto, ofreciendo las debidas disculpas por nuestro mal proceder ante la situación - concluyó. Madre lo miró y miró a padre, este asintió con la cabeza dejando a Stella Lee concluir y despedir a los invitados. ¿O no invitados? ¡jejejej lo que sea!

— ¡Bien! Entonces sean ustedes bienvenidos mañana a las diez de la mañana a la parrillada que celebramos mensualmente la familia McCarthy Devlin para festejar la visita de mi primogénito. Y conversamos acerca del futuro de los muchachos, dejando claro que lo comprendemos perfectamente ya que son unos niños que, aunque mayores de edad: son inexpertos – hubo un silencio casi sepulcral hasta que mi novia lo rompió con su vocecita preciosa.

— ¿Mamá, papá. Me puedo quedar con Napoleón? – preguntó y estaba tan linda que la abracé de nuevo con más fuerza, ella se abrazó y se restregó de nuevo ¡Mmmm deliciosa!

— ¡No! - ¿era el coro de los niños de Viena? No era todo el mundo negándose a que nuestro amor prosiguiera su curso…

¡Uy! ¿Cuándo me volví así de cursi?

— Nos vemos mañana – le sonreí y ella también lo hizo con timidez, creo.

— Esta bien – me dio un besito con un puchero que mordí su labio y mi pene brinco dentro de mi pantalón. ¡Quieto por Dios! Nunca me había pasado esto ¡que pesado se pone el pequeño Nap!

— ¡Que tengan excelente noche! – dijo mi madre muy amable quitándome de los brazos de mi amada y acompañándolos a la puerta. Suspiré y me senté con un cojín en mis piernas... mientras madre cerraba la puerta. Dio la vuelta y cuando la miré supe que volvió la asesina en serie que había dejado de lado por el protocolo. Me resigne y espere el tsunami que me venía encima...

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