Llegamos al hospital. Ethan se acerca y me detiene por el brazo.
—Sé que no necesito decir que guardes el secreto pero tampoco deseo que se enteren y menos mamá de que estoy enamorado de Ivanna. ¿Podrías?
— ¡Por supuesto lindura! Nunca le he dicho a nadie que estuviste con ella y no tenías siquiera diecisiete años ¿Recuerdas? - lo miró sonriendo y éste sonríe también.
— Si bueno - se rasca la nuca — En ese momento todo fue una locura, pero gracias por no decir nada. ¡Te amo! No solo por eso, es decir... - ¿está nervioso? ¿Mi hermano nervioso? ¡Esto es é-pi-co!
— Lo sé hermanito ¡relájate!...