El sábado a las ocho de la mañana, un grito desgarrador casi rompió mis oídos, ya que la cabeza iba a reventar por si sola de la resaca que tenía. ¡Mierda que dolor!
¿Dónde estoy?
Es una cama enorme, y no me puedo mover porque hay alguien sobre mi y tengo que quitarlo ¡Esperen! ¿Dom? abrí bien los ojos y quede cegado por la luz del sol, ¡Gracias Dios por convertirme en vampiro y soy inmortal! Ok no soy inmortal y estoy ¡jumm! ¿Debajo de tres cuerpos? vaya claro, ya recuerdo: el vodka pero no recuerdo nada solo hasta que llevaba el tercero ¿o era el cuarto? no lo sé, pero debo salir de aquí porque a las diez llega mi novia y vamos...
—¡Chicos levántense ya es hora! - Dios mi cabeza ¿Por qué gritan así?
— Nathalie, Dom, Ethan arriba por favor, madre va a tumbar la puerta – nada.
Solo escuche gruñidos y suspiros y un olor horrible a babas de ebrio que me produjo arcadas, ¡uff asco! Yo me largo. Madre esta de aquí para allá dando órdenes y gritando estresada como siempre que realiza estas celebraciones.
—¡Dios mío! ¿Será que nadie se levanta hoy? - salgo de la habitación de Ethan, me ve y se acerca.
— Hasta que por fin un alma en esta... ¡puff! ¿Qué es ese olor tan asqueroso cariño? – preguntó mi madre.
— Es el vodka mamá – respondí con la cabeza abajo.
— Pues ve a darte una ducha por favor hueles espantoso ¡Ugh! - sonreí ante su honomatopeya y di media vuelta hacia mi habitación.
— Por fin estoy solo y puedo... – olí mi ropa y ¡puf que mal huelo! me desnudé y busqué la ropa que iba a ponerme, un jean y una camiseta blanca, pasé por frente al espejo de cuerpo entero y observé, Ethan tenía razón soy un monstruo mi cuerpo no está fornido, esta gigantesco.
Miré a través del espejo una foto donde estoy con mi novia madre, Dios cuanto la amo; y tengo cien kilos de grasa encima, ¡ja! parecía un cerdito de ojos azules ¡Wow esperen! ¿Yo mismo estoy haciéndome bullyng? ¡Oh no lo que faltaba para deprimirme más! Mejor me voy a duchar.
Entro al baño y abro la puerta de la ducha graduando el agua caliente, ingreso y dejo que el agua moje mi cuerpo para relajarme y vienen a mi mente flashes de la chica de mis sueños con mi camisa puesta, ¡Wow la mejor imagen que he visto! mi miembro reacciona al instante y lo tomo con la mano derecha para comenzar el vaivén que me va a sacar el estrés que tengo, subo y bajo la mano rítmica, pero lentamente al principio para luego ganar un poco de velocidad al imaginar como Sonya se quita poco a poco la camisa y se desliza en la cama con la espalda pegada al colchón y las piernas separadas, ¡que vista tan fascinante!
Mi respiración se hace trabajosa mientras mi mano gana velocidad frente a la imagen de ella en mi cama y que ya empieza a tocarse abriendo su hermoso sexo para verla mejor: se acaricia y mete un dedo, después dos, mis oídos ya zumban y mi pene esta tan grande que casi no puedo empuñarlo, tiemblo del placer que me estoy proporcionando y me fallan las piernas, coloco la mano izquierda en la pared para sostenerme, mi cuerpo hormiguea, mis músculos se tensan y ya estoy llegando, no dejo de ejercer fricción a toda velocidad ¡oh si esto es fantástico! aprieto los dientes entonces me corro con un gruñido y una fuerza colosal tres, cuatro, cinco chorros y quedo como si hubiese corrido una maratón.
Espero que esto ayude a calmarme un poco. Me ducho lavo mi cabello lo aclaro con mucha agua y listo me enrollo en la toalla y salgo.
Estoy cerrando la puerta cuando...
— ¡Hola mejor amigo! - brinco del susto.
Y al caer de pie resbalo por mis pies mojados y voy a dar de culo al suelo, la toalla voló y golpeé mi espalda quedando con la piernas arriba y el muy maldito con los ojos bien abiertos disfrutando de la hermosa visión de mi ano y mi miembro con bolas y todo al aire, ¡mierda mi espalda! te voy a golpear Logan cuando pueda levantarme
— ¡Maldita sea Logan! ¿Cuantas veces te he dicho que no hagas eso? ¡maldito enfermo! - mientras el muy desgraciado se revolcaba en mi cama llorando de la risa, yo iba a necesitar fisioterapia general porque creo que me rompí algo.
— Lo-lo sien-sien-t-to ajajajajajajajajajaja ja- mi-go mío ¡oh Dios mío me ahogo! No puedo respirar - me dijo llorando de risa.
—¿Si? pues ¡ojala te de un maldito paro respiratorio para que no seas maricón, ayúdame a levantar! - le grité, en serio me dolía la espalda.
—¿Quién yo? ¿Con esa cosa monstruosa que me estás enseñando? ¡ni lo sueñes amigo! - y se tapó los ojos.
— ¡Auch, auch mierda! - me senté en el piso y me arrastre para alcanzar la toalla. — Voy a disfrutar pateando tu tonificado trasero ¡eres un idiota! - sonreía con los ojos tapados.
—¿Ya estás visible? - preguntó.
— ¡Si estúpido! ahora ayuda por favor. - destapó los ojos y se levantó de la cama caminando hacia mi reprimiendo una sonrisa ¡es un imbécil!
—¡Vamos! que no te puedes levantar porque ese mástil gigante pesa demasiado. - lo miré con los ojos entrecerrados y le dije
— Déjate de chistes imbécil porque de verdad te pateare con el mástil - y corrió carcajeándose hacia la puerta, ya yo estaba de pie con la toalla enrollada en la cintura mirándolo hacer payasadas y no aguante la risa.
— ¿En serio no quieres un abrazo de amigos cariño? - abrió los ojos
—¡No! nada de abrazos, apártate que quiero que me cuentes. - me dijo.
—Sin abrazo no hay cuento - abrí los brazos de nuevo.
—Eh no te voy a dar un abrazo mientras no te vistas, tienes la toalla levantada - y señalo mi entrepierna.
Tengo este gran problema desde siempre, nunca pude andar en calzón o traje de baño como mis hermanos ¡la vida a veces apesta, lo sé! Sin embargo no me ha ido tan mal.
— ¡Jajajajajajajaja date vuelta entonces miedoso! - se giró, me puse el bóxer y el pantalón, ya sentado en la cama, llamé su atención.
—Listo ojiverde puedes voltear. Siéntate en el sillón del escritorio - le dije mientras deslizaba las calcetas por mis pies — Bueno pregunta de una vez - y se sentó con los codos en las rodillas y las manos entrelazadas tapándose la boca.
— ¿Para cuándo es la boda y por qué te descuidaste así? – preguntó con cara de incredulidad.
— De verdad no lo sé amigo, esa noche no estaba consiente porque bebí mucho, para ser sincero no recuerdo lo que pasó. Estoy seguro que tuvimos sexo porque mi miembro se sentía diferente, pero no lo recuerdo, sé que no era virgen pero tampoco recuerdo haber usado condón; y al día siguiente definitivamente no lo usé - me restregué la cara con las manos y continué. —, estoy loco y enamorado de ella, solo tengo que pensar en ella para que mi cuerpo reaccione en seguida. La miro y mi miembro despierta, la tengo cerca y la quiero desvestir ¡estoy jodido!. - mi amigo me miró con lástima.
—Si hermano, estás jodido - un toque en la puerta y la voz de mi hermano Ethan me sacó de mis cavilaciones.
—¡Toc, toc, toc, amorcito asegúrate de ponerte condón esta vez! - gritó.
—¡Ethan! – gritó mi madre. Logan se quitó la camiseta, abrió, la puerta y lo tomó del brazo con fuerza.
— ¿Quieres unirte niño lindo? - y lo pegó a su torso.
—¡No déjame gigantón, mamá mira a Logan! – gritó mi hermano con falso miedo y mi amigo moría de la risa.
—Jajajajajaj tranquilo enano, me gusta más tu hermano Dom - Ethan lo miro como si le hubiese salido otra cabeza y salió corriendo.
— ¡Logan! Me parece que esos no son juegos cariño – comentó mamá con una sonrisa.
— Lo siento Stella, pero el empezó - y la miró con ojos de cachorrito, a lo que ella reaccionó con una palmada en el brazo.
— Apúrense, que ya tu familia llegó...
— ¡Si mi Capitana! - puso su mano en la frente como un saludo militar. Madre volvió a reírse, la amo pero ella a mí no. Terminé de vestirme y salimos rumbo a la escalera cuando de pronto un grito.
— ¡Auxilio Mamá! - mi cuerpo se estgremeció, Logan y yo nos miramos
— ¿Que mierda? - dijimos al mismo tiempo y salimos corriendo al cuarto de mi hermana Danielle, y al abrir la puerta de golpe vi la escena más horrorosa del mundo: ella en ropa de dormir y tenía encima barro, pegamento, engrudo y… ¿plumas? ¡Oh Dios! ahora Ethan si que se pasó! mi hermanita va a matarlo.
—Dani, ¿estás bien cielo? - me miro, hizo un puchero y dijo que no con su cabecita llena de plumas. lloró y me habló.
— Ethan me odia porque ayer fui una perra detestable con él. ¿verdad? – dijo con voz temblorosa por el llanto madre llegó corriendo
—Hija que te pasó... ¿ah? oh Dios mío. ¡Ethan! Esta vez se pasó, sí que se pasó - decía mi madre furiosa.
— Ma aquí estoy ¿qué pasa? - no lo dejo hablar y lo agarro de la oreja ¡oh oh, Stella McCarthy está enojada!
—¡Ay mami no, me duele suéltame por favorG! - y lo metió a la habitación, cuando levantó la cara abrió mucho los ojos.
— ¿Que mierda? - ¡pass! una nalgada le dio madre por la insolencia.
—¡Ma por favor así no que ya crecí! – giró a ver a Dani y ella hizo un puchero muy tierno.
—¿En serio creciste? ¡pues a mí no me lo parece! – exclamó señalando la escena.
—¡Lo siento Et, lo de ayer, yo no quise, yo, yyaaaaahhh! - y brincó sobre el cayendo sentado en el sillón de la compu llenándolo de su propia broma y además de las lágrimas que brotaban de sus ojitos preciosos.
—OK amigo mío vamos abajo a recibir la gente que llegue, madre: ¡te espero abajo! - mi madre asintió y... ¿qué pasó? ¿le guiñó un ojo a Logan? ¡naaaahh!.