—Mira, entiendo que estés molesto, pero no es la solución volverte agresivo ahora. Tienes que despejar tu mente y dejarnos seguir investigando. Cualquier pista que tengamos te la diremos —me dijo Andrés, tratando de tranquilizarme.
—Gracias, detective —agradeció Agustín mientras entraba acompañado a la puerta. Yo quería insultar a todo el mundo porque habían encontrado básicamente a Briana, pero teníamos que seguir esperando.
Cuando Agustín salió por la puerta, llegó Andrés.
—Tienes que ser paciente, es un proceso que va a demorar, y lamentablemente su pareja, Lautaro, está involucrado —explicó Andrés, sintiendo asco por decir eso.
—Da igual, estoy tan molesto, Agustín. Lautaro, odio haberlo dejado entrar en mi vida...