—Ha estado inconsciente durante una semana. —La voz grave y oscura hizo que mi cuerpo se llenara de terror. No me he movido ni un centímetro durante toda la semana. No he tocado a Lía en una semana. No he hablado con ella en una semana. Me pusieron un IV en el brazo hace 4 días. Quieren mantenerme vivo. No me conectaré con Lía hasta que sepa exactamente dónde estoy. No me conectaré con Lía hasta que sea lo suficientemente fuerte como para luchar.
Han limpiado mis heridas y las han envuelto...
—¿Quizás las cadenas de plata están impidiendo que despierte? —respondió otra voz.
—No, no es eso... pero, ¿crees...