"«Esto no tiene sentido.» Susurré, con la mano en el pomo de la puerta.
«No podemos decírselo a mamá y papá.» Él susurró de vuelta en la oscuridad.
«¿No puedes ser mi compañero!?» Respondí con un siseo. «Eres mi hermano mayor.»
«No voy a resistir las chispas Lía,» Rugió, pero continuó, «ni la atracción, ni el deseo... ¿Me oyes?» Rugió.
«¿Q-qué?»
«Te deseo tanto que duele,» susurró.
Era como si mis labios se movieran y hablaran por mí.
«Entonces tómame.»
Sus labios cálidos se estrellaron contra los míos, encontrándolos en la oscuridad. Chispas iluminaron el pequeño armario, y de repente supe dónde estaba, casi como si estuviéramos en una habitación llena de luz. Podía ver cada movimiento que hacía, y quería que hiciera un movimiento hacia mí.
Lo besé de vuelta con fuerza y anhelo.
Mi primer beso es con mi hermano mayor.
Mi compañero."