—Mierda —murmuró Asher, se apartó de mí y recogió sus jeans.
—¿Qué—? —comenzó Catalina, pero Asher la interrumpió.
—¡¿Puedes dejarnos ponernos algo de maldita ropa antes de que empieces a hacer preguntas?! —hissó.
Catalina se quedó en silencio mientras él se ponía los jeans. Solo los jeans... Estaba a punto de perder el control. Mis ojos recorrían el cuerpo divino de Asher; él atrapó mi mirada y me sonrió.
Asher fue al armario y tomó una camiseta sin mangas negra para mí, luego se acercó a mi cómoda y agarró unos pantalones cortos rosa intenso.
Me los dio y me levanté para ponerme la ropa. Asher me sonrió y me...