Norman.
Miré mi reloj mientras, me cambiaba el smoking tras el baile, en algo más cómodo, para lo que tenía en mente. Durante todo este tiempo, he estado manteniéndome tranquilo, y tomándome mi tiempo, aunque lo que verdaderamente quería, era ir a por el responsable, que había tocado e intimidado a mi mujer.
No me pude controlarlo, cuando me dijeron el personal de seguridad, encargado de mi mujer, que mientras se dirigía a mi despacho había sido secuestrada y que se le había llevado a una de las habitaciones del sexto piso, casi enloquecí. ¿Quién se había atrevido a secuestrar a mi mujer, delante de mis narices? Fue tanto la...