Norman.
Costó mucho apaciguar a mis hijos, hasta la mimosa y dulce Ailan, no se consolaba con nada y se abrazaba a su madre mientras, esta le decía que se encontraba bien. Roy y yo tuvimos nuestra primera conversación padre e hijo. En cierta forma, ese niño es un bebe, me veía reflejado en él, no me gustaba que mi mujer llorara, me descolocaba, y me daban ganas de partir de quien la había hecho llorar, pero, como sabía que había sido una reacción, ante las abrumadoras palabras de mi abuelo, me calme.
Mientras Yvaine le contaba al abuelo como había pasado el último año, en especial las primeras tres...