Norman.
Miré dormir a mi mujer, me vestí y fui a ver a mis hijos, que ya estaba levantados y le estaban dando de desayunar. Al verme entrar, saltaron de alegría. Habían crecido mucho y según el pediatra, estaban muy sanos, los dos. Ya comían compotas de fruta y cereales, en breve comenzarían con la verdura. Había sido un descanso para Yvaine, ya que no tenía que estar sacrificada dándoles el pecho o sacándose la leche para alimentarlos todo el tiempo.
Me senté delante de ellos y cogiendo la comida que les daban sus nanas, terminé de darles el desayuno, mientras hablaba con ellos. Adoraba estar con mis bebes, y...