Yvaine.
Pregunté a James, sí sabía dónde estaba su señor.
-” Si señora, lleva como cuarenta y cinco minutos en el gimnasio, se encuentra en el anexo, detrás de la piscina”- Me confirmó el mayordomo de los Miller.
Estuve planteándome qué tipo de estrategia iba a utilizar para abordar a un enfurecido esposo. Aunque, tenía claro que sólo existía una forma que funcionará y volviera a ese hombre tan loco de deseo, que le fuera fácil olvidarse de todo lo que había sucedido.
Por otro lado, si era sincera tenía que admitir, que al ver al todopoderoso Norman Miller totalmente descontrolado por la ira y la frustración, había despertado partes...