Christel, Stella y Jenica me habían invitado a almorzar para celebrar la recuperación de esta última y lo había pasado muy bien.
De hecho había podido olvidarme por un rato de mi embarazo.
Hasta que no se lo contara a Maximillian no quiero decirle a nadie.
No quiero que nadie se entere y vaya a contarle todo eso me pone los nervios de punta.
—Ya han venido por ti, te veremos la próxima semana —me dijo Stella mirando detrás de mí y al voltear vi que Maximillian me buscaba con la mirada hasta que encontró nuestra mesa y comenzó a caminar hasta nosotras.
Comencé a despedirme de las chicas para...