El viernes por la tarde, Deanna se encontró con ellos luego de la escuela. Por primera vez salían los cinco juntos a la vista de todos. El hecho de que la vieran con sus hijos era evidencia suficiente para demostrar que eran una familia y que era su esposa.
Lo primero que buscaron fue un regalo para Camila y luego pasearon por el lugar mirando vidrieras y comprando cosas que los niños querían. Deanna le eligió unas corbatas y él, por fin, aprobó un vestido para el cumpleaños. Jonathan caminaba junto a sus hermanos, maravillado y contento. No tenían muchas salidas como esa.
—No se alejen demasiado —les advertía Deanna....