La cara de Laura iba perdiendo color a medida que escuchaba las razones de Beverly.
—¿Por qué me dices todo esto?
—No jugaré a la inocente contigo… No es mi estilo… Sabes, como todos, que siempre he tenido un interés en Daniel. Son amigas y lo lamento por ti, pero es cuestión de tiempo hasta que tu marido decida no aguantarse más. En la oficina trata a su hermano con desprecio, lo esquiva, lo ignora. Tampoco me parece lógico que se estén peleando por una mujer. Seamos honestas, no quieres separarte de Harry y es lo que sucederá si Deanna continúa en tu familia…
Beverly estaba poniendo todas sus cartas...