Volver junto a Daniel, que la esperaba intranquilo, después de todo eso fue muy difícil. Se lavó la cara varias veces, tratando de disimular lo rojo de sus ojos, no quería que la viera así y le preguntara qué sucedía. Si le decía que había discutido con Harry, iba a ser un problema más. Buscó algunas botellas de la cocina y regresó al salón de música.
La vio entrar con una sonrisa y el corazón se le calmó. Se sentó junto a Daniel muy pegada, como necesitando sentirlo, le pasó un brazo por detrás de la cintura y apoyó la cabeza en su hombro. Era su manera de decirle “abrázame”...