ANIYAH
De pie en un prado lleno de margaritas, todo lo que quería era disfrutarlo. El cálido sol brillaba sobre mí, iluminando mi vestido rosa. Inhalé el dulce olor de las flores y el aire fresco, adorando la suave brisa que soplaba por mi cabello.
De repente, el paisaje cambió.
Me encontraba en medio de lobos. A un lado había una fila de lobos que me parecían familiares. Jason. Al otro lado, había lobos que nunca había visto antes. Lobos desconocidos y feroces.
Todos parecían feroces; gruñendo y mostrando los dientes unos a otros para intimidar.
¿Y yo?
Estaba en el medio. El miedo me impedía correr, moverme o gritar....