El lobo blanco
Punto de vista de Rocío
—Ahora, transforma, cariño —digo, mi corazón latiendo desbocado. Intenté conectarme con mi compañero, intentar decirle lo que estaba pasando, pero él estaba ocupado con los otros dos lobos y seguía ignorándome. Esta noche le voy a mostrar a Aldo, lo ignoraré también y veremos qué opina de que su compañera lo ignore.
El pequeño lobo blanco frente a mí me hizo sonreír, un lobo blanco, un omega, el más raro de los raros en el mundo. Solo hay cinco en todo el mundo, y ahora él es el sexto.
—Buen chico —le digo acariciando su cabeza, logrando que sonría. Es un lobo...