Omega.
Punto de vista de Aldo.**
—Chicos, ¡ya basta! —grito a los dos lobos que se saltan y atacan entre sí. Cuando recién se transformaron, intentaron atacarme, pero pronto aprendieron que no pueden jugar conmigo y decidieron jugar entre ellos.
Sentí a Rocío picarme, estaba intentando comunicarme a través de nuestro vínculo, pero ahora estoy demasiado ocupado para responderle, no mientras tengo a dos lobos intentando apoderarse de la manada. Él está dentro, con el tercero y último lobo.
Hay dos posibilidades: Seto es un lobo débil y morirá pronto; otra transformación sería suficiente para matarlo. Una sola sesión de entrenamiento bajo la lluvia lo dejó enfermo. Los chicos tenían...