Después de hacerle el amor a Shakira, se quitó de encima de ella y se echó en la cama con la mirada perdida. Ella por su parte se encontraba feliz, tenía dibujada una sonrisa que no le cabía en su rostro.
Se acercó a él y se recostó en su regazo mientras le decía:
—¡Cariño qué feliz me has hecho! Sabía que no me habías olvidado y que esa mujercita no era suficiente para ti, en cambio yo soy una mujer completa.
—¡Cállate Shakira! Te prohibo que vuelvas a nombrar a Elizabeth. Esa mujer está muerta para mí.
—Pero…pero cariño , ¿Y se puede saber porque ese cambio tan repentino?...