La sonrisa de Miriam se congeló. A pesar de todo, permaneció tranquila porque sabía que Henry no le habría dado billetes de dólar falsos.
-Debe haber un malentendido.
-Por favor, compruébelo nuevamente -le dijo al personal femenino.
-Ya lo he comprobado con nuestro procedimiento de detección de billetes falsos. Agentes, busquen a estas personas en busca de más billetes falsos -ordenó la empleada femenina.
-Esto no es necesario gano todo mi dinero de manera genuina. Si desea comprobarlo, es libre de hacerlo -dijo Miriam y entregó voluntariamente la bolsa de dinero para que los oficiales la revisaran.
Después de todo, ella no tenía nada que ocultar. Se sabía que Henry...