El tiempo pasó tan rápido como llegó.
Era un lunes por la mañana y Aria debía hacer una presentación sobre el nuevo software que había desarrollado para la empresa.
Después de muchas noches de insomnio, finalmente se le ocurrió un software que pensó que funcionaría bien con el modelo de negocio de Kent Investment. Por supuesto, tuvo que presentárselo a los inversores para obtener su aprobación y que luego invirtieran más fondos en la empresa.
Estaba en su oficina repasando su presentación cuando de repente sonó su teléfono. Una sonrisa se dibujó en sus labios cuando vio que era un mensaje de Liam Kent.
Habían estado saliendo a almorzar desde...