-¿Por qué estás aquí solo? -preguntó Greyson a su hijo en el momento en que cruzó las grandes puertas de madera de su mansión.
-Traeré a tu nieto más tarde, papá. Tenemos que hablar -dijo Jake con firmeza.
Caminó hacia un solo sofá en la sala de estar y tomó asiento antes de enfrentar a sus padres, quienes estaban sentados en un sofá de dos plazas.
-Hemos venido corriendo desde el viñedo para ver a nuestro nieto. ¿Cómo puedes venir solo? ¿Y dónde está Charlotte? No puedo creer que ella haya sido la que me llamó para contarnos lo de tu hijo -se quejó Greyson-. ¿Estabas intentando ocultárnoslo?
Al igual...