Cuando Oliver dejó a Claire en su apartamento, llamó a Jake y Liam y les pidió que se reunieran con él en el campo de tiro.
Pasó horas en el campo de tiro, fingiendo que el objetivo era su versión más joven mientras le disparaba una y otra vez. Varios pensamientos daban vueltas en su mente.
Si las cosas hubieran sucedido de manera diferente hace seis años, no se habría visto obligado a dejar ir a Claire y no estarían en esta posición en la que ella actuaba como si él fuera su enemigo.
"¡Es mi culpa! Le hice daño y ahora ni siquiera me mira", pensó en su mente...