Claire Hamilton tenía un oso de peluche de tamaño mediano con pelaje marrón que le regaló su madre antes de dejarla en el orfanato.
Era su tesoro más preciado, pero desinteresadamente se lo dio a Oliver como regalo de cumpleaños.
Oliver miró el osito de peluche que tenía en las manos y preguntó: -¿Estás segura? Te gusta este osito, Claire.
-Está bien. Quiero que lo tengas. Los mejores amigos deberían compartirlo -comentó Claire con una dulce sonrisa.
-Es el único que tienes. Viste todos los juguetes que me trajeron para mi cumpleaños... Tengo más, no puedo conseguir el tuyo -explicó Oliver.
-Sí, pero esto es especial. Es un regalo de...