Claire estaba en su oficina cuando Oliver entró vistiendo un traje azul marino hecho a medida.
Su cabello castaño arena estaba peinado en un elegante tupé con la parte superior más larga que los lados y la parte trasera.
Le dirigió una sonrisa a Claire, con las manos en los bolsillos, mientras le proponía: -Quiero almorzar contigo.
Claire enarcó una ceja. A pesar de que parecía un dios, no podía pasar tiempo a solas con él. Sacudió la cabeza y respondió: -Me temo que voy a rechazar la oferta, señor Ford...
-¿En serio? ¿Seguirás llamándome señor Ford? Claire, tenemos una hija... No me gusta esta distancia entre nosotros -afirmó Oliver,...