La frente de Diego estaba cubierta de gotas de sudor.
Sus cejas se encontraron y se mordió el labio inferior, gimiendo mientras Yolanda movía la cabeza de arriba a abajo sobre su hombría.
Habían pasado cinco minutos desde que Yolanda le había hecho sexo oral. Había intentado resistir, pero no pudo más. Le sujetó la cabeza para detenerla y le dijo: -Espera... espera, princesa, cálmate.
Yolanda soltó el miembro de Diego con un sonido de pop. Se lamió los labios y le dijo: -¿Qué pasa? ¿Soy demasiado rápida?
Diego negó con la cabeza. Respondió: -No... no es eso. Estabas usando los dientes... es un poco doloroso. -Se rió entre dientes...