Adrián Carter pasó agonizantes largas horas en la sala de conferencias siendo entrevistado sobre los juegos recientes que había jugado.
Esta era la norma cada vez que terminaba una temporada de juegos. Se entrevistaba a los mejores jugadores sobre su experiencia, los errores que cometieron y lo que podrían haber hecho mejor. Se reproducían los momentos destacados de los juegos y, sobre todo, se reproducían los clips en los que Adrián mostraba sus habilidades excepcionales.
-Hay una razón por la que te consideramos el mejor delantero del Brentwood en este momento. Sólo míralo -exclamó el periodista deportivo, señalando la enorme pantalla que tenían frente a ellos-. Tu velocidad, la forma...