Se escucharon jadeos en todo el departamento de finanzas mientras miraban al hombre que atravesó la puerta.
¡El hombre no era otro que Henry Ford! Se acercó a Eric y Jason seguido por cuatro hombres.
Los ojos de Jason se abrieron de par en par. Señaló a Henry con el dedo y exclamó: --¡Deberías estar muerto! ¿Qué estás haciendo aquí?
Eric Hamilton también estaba conmocionado. Había visto el estado del coche de Henry en las noticias. ¿Por qué seguía con vida? ¿Quién murió en ese accidente?
Henry se rió entre dientes con tristeza. Miró al dúo y dijo con desdén: -Lo celebraron demasiado pronto. ¿Vieron mis restos para pensar que...