La doctora Harriet se puso seria mientras estudiaba la pantalla. Sus cejas se fruncieron mientras movía la sonda sobre el estómago de Claire.
Suspiró profundamente al notar los grandes bultos que parecían estar cerrándose sobre el feto en el útero de Claire. Por sus años de experiencia, sabía que este tipo de bultos en el útero tarde o temprano causarían un aborto espontáneo. Su paciente ya estaba sangrando, lo que era un caso de aborto amenazante.
En lugar de darle falsas esperanzas a la pareja, les dijo la verdad: -Les sugiero que interrumpan este embarazo. No podrán llevar a término el embarazo.
Claire se quedó sin aliento antes de mirar...