Rachel estaba sentada en su oficina, hojeando las páginas de un proyecto en el que estaban trabajando en el centro comercial. De repente, sonó su teléfono y la pantalla se iluminó para mostrarle a Rachel que había recibido una notificación.
Con pereza, tomó el teléfono y lo desbloqueó. Se dio cuenta de que la notificación era de una aplicación de embarazo que había instalado para seguir el progreso de su embarazo. Rachel había configurado una alarma en la aplicación para que le avisaran cuando llegara a la semana 30 de embarazo.
Esta semana fue importante tanto para Rachel como para Henry, ya que fue la semana en la que finalmente...