Tres años después...
Henry se despertó muy temprano.
Era el mes del amor y faltaban pocos días para el día de San Valentín.
Como siempre, quiso hacer algo especial para su esposa y le pidió que fuera su Valentín. Llevaban diez años casados y él siempre se lo pedía días antes del día de la boda de una forma especial y romántica.
Como se trataba de ellos, quería hacerlo todo él mismo.
Inundó algunos globos rojos con aire y los esparció por la zona de estar de abajo y en el comedor.
Después de estar ocupado en la cocina, preparó un desayuno para Rachel: panqueques con forma de corazón rociados...