Todos en la sala de Claire contuvieron la respiración mientras esperaban que Charlotte revelara el sexo del bebé.
No ayudó que comiera tanto el pastelito azul como el rosa, dejándolos adivinando si el bebé era un niño o una niña o si, de alguna manera, se habían perdido al segundo gemelo en la primera ecografía.
El corazón de Claire latía con fuerza y apretó con fuerza la mano de Oliver. Sería genial si estuviera embarazada de gemelos. Sin embargo, sabía que no podía tener gemelos, ya que, según su madre, no había gemelos en su familia.
Charlotte miró a todos y notó que todos esperaban con ansias que ella revelara...