Oliver colocó sus manos sobre el trasero de Claire y se puso de pie, llevándola con él.
Automáticamente, Claire envolvió sus piernas alrededor de su torso y pasó sus brazos alrededor de su cuello.
Ella lo miró a los ojos azul cerúleo y el alivio la invadió antes de decir: -Pensé que esta vez todo había terminado.
Los ojos de Oliver se suavizaron. Caminó hacia el dormitorio mientras respondía: -Eres la única mujer a la que puedo amar. Si por alguna razón no quisieras volver conmigo, me habría quedado soltero y habría esperado otra oportunidad para estar contigo en nuestras próximas vidas.
Claire se rió entre dientes, apretando las piernas...