-¿Podemos reunirnos para tomar un café? -Claire le preguntó por teléfono a Rachel, la madre de Oliver: -Hay algo que me gustaría preguntarte.
-Por supuesto, querida. Puedes preguntarme lo que quieras... Te daré todas las respuestas -respondió Rachel con dulzura-. Voy a la empresa porque mi marido trabaja desde allí hoy... Podemos tomar un café en la cafetería de la empresa.
El corazón de Claire latía con fuerza por la culpa. Los Ford siempre habían sido amables con ella, y aun así ella había estado planeando vengarse de ellos por algo que no habían hecho. En el fondo, se preguntaba si Rachel seguiría siendo amable con ella si se enterara......