-¿Q-qué? -Jake no podía creer lo que escuchaba.
Sus ojos crecieron hasta el tamaño de platos de comida y su mandíbula cayó al suelo.
Por un minuto, no pudo moverse, simplemente miró a Charlotte, tratando de procesar lo que había dicho.
Las palabras de Charlotte resonaron repetidamente en sus oídos como un disco rayado, provocando que su corazón latiera como un caballo al galope.
-¿Qué dijiste? -preguntó después de encontrar su voz.
-Dije que tienes un hijo, Jake. Nuestro hijo -respondió Charlotte.
Un montón de pensamientos se agolpaban en la mente de Jake. "¿Tengo un hijo? ¿Eso significa que Charlotte estaba embarazada cuando se fue?"
Jake tragó saliva, de repente...