-Has sido un chico malo, así que te ordeno que me lo hagas -dijo Rachel y su rostro se puso más rojo que un tomate.
-¿Así es como quieres castigarme? Aunque es una recompensa... sabes que disfruto haciéndote el amor -respondió Henry con una voz profunda y aterciopelada. Se puso de rodillas y se acomodó entre sus piernas.
-Es un castigo porque no puedes correrte hasta que yo lo diga -reveló Rachel.
-Eso no es posible... Estar dentro de ti me hace querer explotar inmediatamente -dijo Henry.
-Bueno, ese es tu castigo y lo vas a cumplir -afirmó Rachel.
Henry soltó una risita. Tomó el vestido de Rachel y la...