Henry retorció su mano en el cabello rubio de Rachel y agarró un puñado antes de bajar su cabeza y estrellar sus labios sobre los de él en un beso chisporroteante.
Dejó escapar un gemido bajo cuando chispas abrasadoras recorrieron su cuerpo.
-Joder, me encanta besarla.
Los labios y el sabor de Rachel eran adictivos... con cada beso, Henry se encontraba cada vez más duro en sus pantalones.
Le dio unos golpecitos con la lengua en el labio inferior y esto hizo que Rachel abriera los labios. Henry aprovechó la oportunidad y le metió la lengua en la boca, besándola fervientemente. Profundizó el beso con cada segundo, y al tercer...