Las siguientes semanas transcurrieron en una placentera dicha.
Rachel tuvo momentos difíciles durante el primer trimestre. Desde tener antojos de comidas raras hasta comer cubitos de hielo casi todo el día. Era tan adicta a los cubitos de hielo que Henry se preocupó.
Después de llevarla al hospital, le diagnosticaron deficiencia de hierro y el médico le recetó algunas tabletas y suplementos de hierro para ayudar a elevar sus niveles de hierro.
Pero no fue fácil.
Rachel ansiaba cosas que no eran alimentos la mayor parte del tiempo. Incluso el espiral le olía bien, pero no intentaba comerlo por los gusanos que podría atrapar. La idea de tener un gusano...